Dear Under-Secretary-General Fletcher,
I coordinate an independent civil network that has catalogued more than 610 verifiable cases from the 7.2 and 7.5 earthquakes that struck northwestern and central Venezuela on 24 June 2026. The database is public at mrssolomou.com/venezuela. Efecto Cocuyo cited it as a reference source in its institutional fact-check on 6 July.
I know you were in the country this week, and I know about the additional 296-million-dollar appeal under the Humanitarian Response Plan. I'm writing because nineteen days in, three operational gaps remain — and a UN-coordinated response is the only actor with the capacity to fill them. No one else is in that space right now.
One. Coordinated extraction of remains from collapsed buildings.
The government reports 4,490 dead and more than 19,500 displaced. The IRC and UN OCHA both put the missing above 50,000 — a number your own office called "terrifyingly plausible." UNDP counted 1.2 million tons of debris in La Guaira alone. The Ciudad Hospitalaria and the satellite morgues are past capacity. The provisional morgue at the Los Silos port processes roughly 400 bodies a day. The forensic pathologist running it told CNN the official count "does not represent even a third of reality."
The rescue phase is over. USAR teams from 29 countries have gone home — Fairfax County, Los Angeles, Miami, Miami-Dade, all back in the United States. The few Mexican Topos still there work under official restriction. Extraction now falls to firefighters, Civil Protection, and the FANB, with little heavy machinery. PBS, US News, and CNN have documented the same thing: in many zones, no state team is present, and families are digging out their own dead with their hands, with pickaxes, with shovels. Private crane owners are charging families up to 3,000 dollars a day.
I'm asking OCHA and UNDP to activate a coordinated remains-extraction operation. Heavy machinery. No cost to families. Priority to the buildings where the Mexican Topos marked signs of life before they were blocked, and to the structures CECODAP and the Caracas Bar Association have flagged as concentrations of separated children.
Two. Body identification by contemporary forensic method.
As of 6 July, families had claimed more than 2,200 bodies for burial. At least 200 remain unclaimed at the Catia La Mar cemetery, tagged for pending forensic identification. By 8 July, a new emergency cemetery an hour from La Guaira already held 300 more. Families are identifying their dead by tattoos, dental work, and clothing. There is no DNA testing at scale. This is twentieth-century identification applied to a twenty-first-century disaster.
I'm asking OCHA to bring in the International Commission on Missing Persons — ICMP, based in The Hague — as technical partner for DNA-led identification. ICMP has identified more than 20,000 people worldwide through DNA after conflicts and disasters. The method is simple: bone samples from the remains, matched against reference profiles from relatives. The scale here justifies that deployment. No Venezuelan institution has the laboratory capacity to do it.
Three. Investigation of the blocking of rescuers from buildings with marked survivors.
On 30 June, the Mexican Topos said publicly that Venezuelan authorities stopped them from continuing at the Gradisca Residence in Macuto, La Guaira — after their dogs had marked at least three points where survivors might still be under the rubble. A Corpoelec team, acting on the orders of a general who has not been named, closed the site and prioritized recovering a single body before allowing any further search. The Topos coordinator described sustained obstruction and threats against his team. Infobae México and Latin Times recorded the testimony.
It wasn't one incident. CNN and BBC have documented repeated cases of civilian rescuers blocked by state forces inside the critical first 72 hours. On 20 May 2026, the UN Working Group on Enforced or Involuntary Disappearances issued a pronouncement on the enforced disappearance and death in state custody of Víctor Hugo Quero Navas. Obstruction during a humanitarian emergency falls inside that mandate.
I'm asking OHCHR, with OCHA, to open a formal investigation into the documented obstruction of international rescuers during the first two weeks. The documentation exists. The testimony is recorded. The timelines are verifiable. Every person kept from rescue during those hours is a possible case of state responsibility for a preventable death.
The three are one. Extraction produces the remains that DNA identification can process. The investigation draws the line of institutional responsibility — and that line is why this operation belongs under UN mandate, not under the sole authority of a Venezuelan government whose acting president's constitutional mandate expired on 4 July.
I'll give your team everything: the 610 catalogued cases, direct testimony from the families we've worked with, all the operational documentation our network has held since 24 June. Reach me at registroinfantilterremoto@gmail.com or WhatsApp +1 516 304 4758. The database is at mrssolomou.com/venezuela.
Estimado Sr. Fletcher,
Coordino una red civil independiente que ha catalogado más de 610 casos verificables de los terremotos de 7,2 y 7,5 que golpearon el noroeste y el centro de Venezuela el 24 de junio de 2026. La base de datos es pública, en mrssolomou.com/venezuela. Efecto Cocuyo la citó como fuente de referencia en su fact-check institucional del 6 de julio.
Sé que estuvo en el país esta semana, y sé del llamado adicional de 296 millones de dólares bajo el Humanitarian Response Plan. Le escribo porque, a diecinueve días, quedan tres vacíos operativos — y una respuesta coordinada por la ONU es el único actor con capacidad para llenarlos. Ahora mismo nadie está en ese espacio.
Uno. Extracción coordinada de restos de las estructuras colapsadas.
El gobierno reporta 4.490 muertos y más de 19.500 desplazados. La IRC y OCHA coinciden en que los desaparecidos superan los 50.000 — una cifra que su propia oficina llamó "aterradoramente plausible". El PNUD contó 1,2 millones de toneladas de escombros solo en La Guaira. La Ciudad Hospitalaria y las morgues satélites están sobre su capacidad. La morgue provisional del puerto de Los Silos procesa cerca de 400 cuerpos al día. La patóloga forense a cargo le dijo a CNN que la cifra oficial "no representa ni un tercio de la realidad".
La fase de rescate terminó. Los equipos USAR de 29 países se fueron — Fairfax County, Los Ángeles, Miami, Miami-Dade, todos de vuelta en Estados Unidos. Los pocos Topos mexicanos que quedan trabajan bajo restricción oficial. La extracción quedó en manos de bomberos, Protección Civil y la FANB, con poca maquinaria pesada. PBS, US News y CNN documentaron lo mismo: en muchas zonas no hay ningún equipo del Estado, y las familias sacan a sus propios muertos con las manos, con picos, con palas. Dueños privados de grúas les cobran a las familias hasta 3.000 dólares al día.
Le pido a OCHA y al PNUD que activen una operación coordinada de extracción de restos. Maquinaria pesada. Sin costo para las familias. Prioridad a los edificios donde los Topos mexicanos marcaron señales de vida antes de ser bloqueados, y a las estructuras que CECODAP y el Colegio de Abogados de Caracas señalaron como concentraciones de niños separados de sus familias.
Dos. Identificación de los cuerpos por método forense contemporáneo.
Al 6 de julio, las familias habían reclamado más de 2.200 cuerpos para sepultura. Al menos 200 siguen sin reclamar en el cementerio de Catia La Mar, marcados por identificación forense pendiente. Al 8 de julio, un nuevo cementerio de emergencia a una hora de La Guaira ya tenía 300 más. Las familias identifican a sus muertos por tatuajes, trabajo dental y ropa. No hay pruebas de ADN a escala. Es identificación del siglo XX aplicada a un desastre del siglo XXI.
Le pido a OCHA que sume a la Comisión Internacional sobre Personas Desaparecidas — ICMP, con sede en La Haya — como socio técnico para la identificación por ADN. La ICMP ha identificado a más de 20.000 personas en el mundo mediante ADN, después de conflictos y desastres. El método es simple: muestras óseas de los restos, comparadas con perfiles de referencia de los familiares. La escala aquí justifica ese despliegue. Ninguna institución venezolana tiene la capacidad de laboratorio para hacerlo.
Tres. Investigación del bloqueo de rescatistas en estructuras con sobrevivientes marcados.
El 30 de junio, los Topos mexicanos denunciaron públicamente que las autoridades venezolanas les impidieron seguir en la Residencia Gradisca, en Macuto, La Guaira — después de que sus perros marcaran al menos tres puntos con posibles sobrevivientes bajo los escombros. Un equipo de Corpoelec, por orden de un general que no ha sido identificado, cerró el acceso y priorizó recuperar un solo cuerpo antes de permitir seguir buscando. El coordinador de los Topos describió obstrucción y amenazas sostenidas contra su equipo. Infobae México y Latin Times recogieron el testimonio.
No fue un solo caso. CNN y BBC documentaron episodios repetidos de rescatistas civiles bloqueados por fuerzas del Estado en las primeras 72 horas críticas. El 20 de mayo de 2026, el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias se pronunció sobre la desaparición forzada y muerte bajo custodia estatal de Víctor Hugo Quero Navas. La obstrucción durante una emergencia humanitaria cae dentro de ese mandato.
Le pido a la OACNUDH, junto con OCHA, que abra una investigación formal sobre la obstrucción documentada de rescatistas internacionales durante las dos primeras semanas. La documentación existe. Los testimonios están registrados. Los tiempos son verificables. Cada persona a la que le negaron el rescate en esas horas es un posible caso de responsabilidad estatal por una muerte evitable.
Los tres pedidos son uno. La extracción produce los restos que la identificación por ADN puede procesar. La investigación traza la línea de responsabilidad institucional — y esa línea es la razón por la que esta operación pertenece bajo mandato de la ONU, y no bajo la autoridad exclusiva de un gobierno venezolano cuya presidenta encargada tiene el mandato constitucional vencido desde el 4 de julio.
Le doy a su equipo todo: los 610 casos catalogados, el testimonio directo de las familias con las que hemos trabajado, toda la documentación operativa que nuestra red tiene desde el 24 de junio. Puede ubicarme en registroinfantilterremoto@gmail.com o por WhatsApp al +1 516 304 4758. La base de datos está en mrssolomou.com/venezuela.
Some days I’m Audrey, some days I’m Holly, and some days, I’m just Lula Mae. Somewhere between chaos and clarity. I question everything, push limits, and have a habit of proving people wrong.
Drawn to the unexpected. Always curious, always learning, and always figuring it out as I go.